lunes, 3 de diciembre de 2012

Se podía hacer... o no

Hola a todos!

Después de que se decidiera suspender la etapa de hoy, Poladura - Pajares, por la adversa climatología, sopesamos la posibilidad de ir a "dar una vuelta por allí" a ver cómo estaba la cosa. Quizás fuera cabezonería, quizás un poco de rebeldía o a lo mejor sólo pocas ganas de estar todo el domingo en casa.

Envió un mensaje Miguel a todos pero sólo cuatro intrépidos peregrinos nos decidimos a ir.

Subimos en coche hasta Poladura de la Tercia y tras equiparnos debidamente para el frío (0º C, ni frío ni calor) emprendimos la marcha.

Fueron muchos los que salieron a las afueras del pueblo a despedirnos.





Aunque el negro que se ve al lado del paisano mas que despedirnos amigablemente, quería estar seguro de que nos íbamos.

El día era espectacular, frío, pero con pocas nubes y el cielo azul.

Con el entusiasmo que nos caracteriza iniciamos la ascensión nada mas salir del pueblo.



Pero pronto nos dimos cuenta de que aquello iba a ser divertido.




La nieve acumulada que yo preveía en 15 cm el otro día se convirtió en ... bueno, se me olvidó medirla, pero había zonas que era mucha... y en polvo... y te hundías... y te caías...






Evidentemente, el que suscribe también se cayó alguna vez, pero los demás no me "cazaron".

Hubo muchas paradas a respirar y a sopesar si era posible llegar al Alto de la Tusa (que era nuestro objetivo) y muchas tentaciones de dar la vuelta, pero siempre decidíamos tirar un poco más a ver qué pasaba.

Poladura había quedado abajo




y el camino seguía hacia arriba.





Algunas veces nos costaba ver las señales






Pero siempre por el buen Camino




Vimos infinidad de rastros de animales, pero no pudimos concretar si era... el lobo!












Al mirar hacia atrás veíamos el rastro que dejábamos nosotros.





Eso si, el paisaje siempre espectacular.






Después de mucho esfuerzo avistamos, en la ladera de enfrente, la cruz que colocaron recientemente los miembros de la asociación Camino de Santiago Ruta de San Salvador.





Estaba ya cerca, pero había que cruzar todo un valle para luego subir hasta ella y allí parecía haber mucha nieve. La primera intención fue darnos la vuelta, ya no podíamos más.

Pero por otro lado estar tan cerca y no llegar...

Total que decidimos echar un último esfuerzo y subir hasta la cruz.

Buscando la forma de no hundirnos en la nieve cruzamos el valle y subimos.









Dos horas después de salir de Poladura llegamos al pie de la cruz.









Agotados, pero llenos de satisfacción por haberlo conseguido en aquellas circunstancias.


Por aquí sigue el Camino buscando Arbás del Puerto






Y tras unos minutos contemplando el impresionante paisaje, el gélido viento del norte nos echó para abajo.





 La bajada fue bastante más cómoda pisando las huellas de la subida





Aunque en algunos tramos nos seguíamos hundiendo





Algunas caídas se aprovechaban





Curioso nuestro rastro en la nieve





Y curiosos algunos caprichos del viento y el hielo






En poco mas de una hora de bajada






llegamos de nuevo a Poladura de la Tercia




Cansados, hambrientos, pero muy contentos.

Después bajamos a Villamanín, donde recuperamos fuerzas gracias a unas humildes viandas que allí nos sirvieron.










Cuando llegaron el cordero y el cabrito me centré tanto en lo que estaba haciendo que se me olvidó hacer fotos. Os lo juro.



Surgió el debate de qué hubiera pasado si hubiéramos ido todos a hacer la etapa.

Pensamos que unos se darían la vuelta en busca del bus. Otros más tenaces, aún con mucho esfuerzo habrían acabado. Pero TODOS habríamos estado sometidos a una dura prueba donde el primer juez hubiera sido uno mismo.


Otro motivo para reflexión y debate: toda esta nieve el día 27 de enero aún no se habrá ido, e incluso puede haber más, y puede estar congelada...

Pero a pesar de todo

BUEN CAMINO!


a la derecha tenéis un enlace a alguna foto mas de esta aventura que las hizo el del espejo:



1 comentario:

  1. ¡¡ENHORABUENA!!
    Sois unos "guerreros" muy valientes
    La verdad es que las fotos son espectaculares pero, personalmente, creo que fue una decisión acertada suspender la etapa. La mayor parte de los caminantes no tenemos la preparación ni la resistencia necesarias para afrontarla en esas condiciones. Desde luego no dejo de reconocer vuestro mérito y sacrificio, pero también es cierto que hay que ser prudentes y saber de las limitaciones personales.
    Besos!!!!

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